SEGUIDORES DEL AVERNO

16 de diciembre de 2012

EL PATIO


Desapareció el anhelo en este templo,
en este patio te han dejado abandonado.
Ya no verás el brillo del sol uniforme
ni los demorados jardines que han perecido.

No podrás cambiar la vigilia,
aquel cristal mutuo construido
por la soledad de tu vana sinfonía.

¡Adiós!, has dicho a la memoria fiel
dentro de estas paredes sin cielo ni sombras
y tal vez te asombra el viejo círculo desierto.

El patio te observa con su símbolo de olvido,
sólo queda un diverso sonido de mar alejado
donde has nacido receloso y abrumado, mortal.

¡Has perdido tanto el tiempo!
¿Olvidaste tu sangre originaria?

Ya tu voz condesciende las mudas palabras
que sobre la inmortalidad no serán escritas,
y en el patio sin sueño disperso deambulas 
sobre tu agonía, como un alfil sin compañía.

(Ariel Van de Linde)

13 de diciembre de 2012

AL NIÑO DEL VIENTRE


Allí estás pequeño niño,
en el vientre sonriendo
y burlando la espera del  
alma que desea verte nacer.

¡Allí estás tan pequeño!
¡Tan lleno de luz!
¡Acurrucado y durmiendo
despierto al bello anhelo!

Brillas como el sol a los ojos 
de Claudia que te acaricia
con su mano del alba y sueña
en silencio sus pensamientos.

Serás capullo de paz con todo 
ser que rodeará tu aura diminuta
al sentir el aire de este mundo,
de este tiempo, de la hermandad
que envolverá cálidamente tu piel.

Verás jugar al amanecer,
sentirás tintinear la noche,
verás a Jéssica alzarte en 
sus brazos y reír con mirada 
vidriosa al tocar tu corazón 
y tu nariz rosa... sus lágrimas.

Un Ángel pregunta;
¿Has sido un sueño inesperado,
has sido un sueño elegido,
o simplemente un sueño buscado?

¿Qué más da?
...ser feliz es lo que importa...
dijo ese Ángel abriendo sus alas
al dejarte en el vientre de Claudia,
madre mecida a una tela de calma.

Harás mágica la dicha desde 
tu cuna con risas y llantos
alocados, hablarás en soledad,
ese idioma que tus padres
jamás lograrán comprender.

El nuevo universo espera 
tu llegada fruto de amor,
bebé de emociones inocentes,
de un Dios benevolente a tus ojos.

Pero ahora...
continúa durmiendo dulcemente,
dulce amor que arropa tu vida,
dulce tiempo de esperanza infinita.

¡Dulces sueños a ti, niño del vientre!

(Ariel Van de Linde)

7 de noviembre de 2012

APASIONADO


Apasionado respiro el perfume
que deja tu esencia por las mañanas
en este valle de bellas flores danzando
como egipcias enamoradas de sus Dioses.

Pero no estás aquí...
Apasionado estoy y me siento cerca de ti.
Siento el deleite de tus labios a la distancia 
y el amor que me brindan tus besos
comparándose al momento de mi muerte.

Apasionado deliro con tu amor hechicero
y me droga el sabor de tu piel cuando
te toca mi boca y locamente me desborda.

Apasionado camino por el estío
de tus ojos en un profundo sueño
que este valle te contempla y venera,
y yo... perdidamente enamorado
de tu corazón mujer esmeralda, brillo del aura,
aunque no te vea, te siento mía, te siento cerca.

(Ariel Van de Linde)

QUIERO LLEGAR


¿Qué te acongoja esta noche?
Me preguntó ella.

Deseo llegar a las estrellas...
...no sé que tienen, pero son bellas.
Ahí están, brillantes, me observan,
me invitan a su danza luminosa 
como esferas enormes y fabulosas.

Y te cuento... son fieles, perfectas,
puedo sentir su seda 
que me abraza
invitándome a partir de aquí.

¿Te duele mucho la vida?
Me preguntó ella,
con lágrimas en su mirada.

Me fascina la vida,
pero allá es eterna
donde están las estrellas.

Quiero llegar... estar con ellas,
son bellas, me llenan de nostalgia
y simplemente, son estrellas.

(Ariel Van de Linde)

VICTORIA


Tú, chica poeta de origen violeta
que escribes letras a tu corazón.

Creíste ser la no amada
pero así enamorada
eres dueña de un loco amor,
aquel amor poético que has recibido
con la espada de Dios.

¡Un don!
¿Por qué?

¡Alma violeta!
Cantan a la poetiza con voz de victoria,
antiguas bibliotecas, ancianas memorias.

Tú has hecho trizas la jaula
liberando los sueños con su gloria,
y en un desdén cautivo de alma y vida,
atesoraste al destino en tus paginas del alba.

Tú, chica poeta,
presenciaste el pacto con Abraham
y escribiste en un papiro
el acto que Dios no debe olvidar.

¿Cuántas palabras labraste
con la espada vehemente?
La espada del poeta benevolente.

Chica poeta,
que jamás sea tu último beso,
el último amor.

Magnifica la alta tensión
que desnuda tu filosofía,
imprime la pasión métrica
que emana tu simetría.

¡Alma violeta, arcángel de poetas!
Escribe en tus paginas la poesía, la historia.
Escribe en el libro, tu máxima victoria.

(Ariel Van de Linde)



6 de noviembre de 2012

NIÑO


Niño, que viajaste por el universo
y con tu luz naciste en nuestro tiempo.
¿Qué poder tiene tu inmortalidad,
con qué sacro manto repartes tu bondad?

Niño, que juegas en armonía
y con tu cálida sonrisa cubriste
en llantos de alegría al árbol de la vida,
y en su fruto pecho te alimentó con placer.

Eres Semi-Dios de la risa, de la sonrisa,
y a las bestias acaricias haciendo
que sus corazones sean débiles al ver tu imagen
y a las niñas abrazas con toda simpatía.

Niño, enséñame a ser niño
porque jamás lo he aprendido,
enséñame tu inocencia
jugando con esos dibujos rayados
en mi tela del alba. Niño...

¿Qué secretos llevas en tu alma,
de qué círculo celestial viene tu plaga de amor?

Eres el ser divino. Eres tiempo y destino,
eres la imagen de niños antiguos,
eres sabio como los niños que duermen
en el tren y eres guía de sus plegarias,
eres la vida misma, eres niño de padres
con amplia joroba en su lomo.

¡Niño, niño! Que viajaste por el universo,
enséñame tu inocencia para así tener 
conciencia, enséñame a jugar contigo,
enséñame a ser niño.

(Ariel Van de Linde)

LA MUJER DE LA ESQUINA


Comienza su noche en la esquina, su noche...
Petrifica la vista de los lobos infames
y toma la gota furiosa de amor con los desconocidos.

Los vive, los lleva a su templo,

los tira, los come, muerde sus cuellos.

Regala mentirosos besos,

deja que rocen su muslo
y enseña su loca sabiduría.

Los apaña en gozo

y recibe los golpes de la miseria
que con desprecio escupen en su rostro.

Una niña espera el plato de la vida

que ansiosa canta su boca.
Grita las penas, juega muñeca;
lloran las heridas que habitan su espalda
pero el plato le entrega.

Mujer que defiende esta vida en la esquina

y a los lobos infieles les obsequia placer,
se choca en la riña con otras mujeres 
y con aquellos que imitan la feminidad.

¡Por esa esquina!


Ese cuerpo con callos,

cuerpo que perdió su seda,
ese cuerpo que no conoce el amor,
cuerpo que abandonó al rey nocturno,
pero que alimenta a la niña.

¡Ay! Mujer de la esquina;

tu amigo es el dulce espíritu,
tu amor oculto,
no se compara a otras mujeres
y aunque despojada del falso reino,
duermes con tu niña cálida y valiente.

(Ariel Van de Linde)

5 de noviembre de 2012

UN PEQUEÑO ADOLESCENTE


Tuyo fue el día cuando 
abriste tus ojos de nacimiento,
tuya fue mi primer palabra,
primogénito, tan pequeño.
Urdiste los años en la tela
amistosa e indivisa, famosa.

Tuya es la palma de mi mano
porque en tu adolescencia
veo el viejo pasado donde ese 
misterioso tiempo me ha creado.

Tuyo fue el momento
que me observaste alejarme
de tu vista y tus sueños parado
en la puerta con una fehaciente
laguna brotando de tus ojos.

(Me acordé de una frase:
Mi dulce y tierno mortal,
así me decía ella)

Tuya es la experiencia
y tu rebeldía y el amor
hacia las chicas que después
desaparecen y te olvidas.
Eres el albedrío vanidoso
adolescente, elocuente,
un Ámbar transparente,
un Semi-Dios de mi mente.

Tuya es mi alma por siempre
hijo de pródigos y prodigios,
del universo antiguo y también
inmortal niño hijo mío.

Tuya es tu felicidad vana
como la vana línea eterna,
el anaquel para tus sueños,
para todos los Eneros 
que te identifican entero.

También... tuyo es mi último día,
y me guardes dentro del palacio
sagrado de polvo disperso, mágico.

¡Tuya es la vida y su existencia!
¿Será qué por eso eres pequeño?
¿Será qué por eso eres nuestro?
Veo un primogénito, un niño eterno.

Tuyo es el incesante presente
niño adolescente de providencia
elocuente y un amor omnipotente.

(Ariel Van de Linde)

4 de noviembre de 2012

¿DONDE ESTÁS?


¿Dónde estás?
¡Te necesito!

Te he esperado en mis noches
solitarias con la luz de tu cielo
embebido sobre el estío infinito.

Como tu ángel amado me vi,
en un manto sagrado incesante 
que se reflejó junto al cofre de cristal
arropado en la vastedad de tus manos
con un corazón dorado, un beso añorado.

¿En qué parte de mi boca te escondes?

¿Dónde estás?
¡Quiero encontrarte!

Solo los hilvanes se destejen
de mi alma desnuda, y me alejó de ti,
ese cálido amor que hizo agua mis 
lágrimas en el frío del crudo invierno.

Mujer...
corazón amante, dominante,
ya no habita tu perfume en mí.

Ese aroma a placer y deseo
que emana tu piel por las mañanas
donde todo hombre es vulnerable
a tal neófita y petrificante belleza.

¿Dónde estás?
¡Yo estoy aquí!

Espero en mi solsticio de Acuario
y mis años arrugados sin esperanzas,
poder encontrarte vaga alguna vez.

Será en forma de rosa
la noche que duermas sobre mí,
me verás como al silencioso ocaso
cuando en ti, mi carne fallezca.

(Ariel Van de Linde)

EL DIBUJANTE






Nace la noche en el pueblo vasto
de crimen silencioso,
gritando los niños del andén
detrás del árbol obscuro.

Sale de las sombras dementes
musicalizando su efímera
garganta callejera. ¡Vana!
El Dibujante omnisciente.

Peligro de viejos maestros,
dibuja con su diamante
los gritos de los amantes,
los gritos de los niños quebrajados
en la miseria y los llantos.

El oscuro pueblo es su orbe;
dibuja en él, la sangre de antiguas vidas,
tiernas vidas de mitos antiguos.

El dibujante fuma el tiempo,
ríe y sonríe, fuma el tiempo.
Colorea en rotas paredes,
los músicos, la vida, la muerte
y la paz que miente.

¡El sexo ardiente de la gente!

Es invisible e imposible
notar su presencia
y se arroja al veneno de su acuarela.

¡A la luz del día duerme en seda!

El Dibujante omnisciente.
Pinta la cópula caliente.
Pinta como lee tu mente.
Pinta hasta oír la muerte.


(Ariel Van de Linde).