SEGUIDORES DEL AVERNO

17 de septiembre de 2013

TU BESO PERFECTO


Anido junto al ocaso
aquél sabor a muerte
que me has dejado presente.

Intento alejarlo de mí,
hacer cenizas la savia sombría
que cayó de tu boca sobre la mía.

Tu beso perfecto,
sólo fue perfecto, sólo fue vana
la sierpe de un ente como tú
acechando al paso cual hombre
atesore tus rojos labios.

Tu beso perfecto,
sólo fue un beso, sólo fue intenso
vociferar el placer inconexo y lo has
hecho más extenso en cada rincón
de mi lengua como un veneno bebido.

A ti he caído... A ti.

Estoy sintiendo envejecer
el último aliento efímero
que talla mi sombra por una hoja 
de otoño ennegrecida,
sobrando de tu oscura perfidia.

¡Y en mi vanidad te he amado!

A ti he caído... A ti.

Pero así te he dicho;
lo que me has dejado sabe a muerte,
la solloza suerte de amarte sin tenerte.

Tu beso perfecto,
sólo fue un beso, sólo fue perfecto.

(Ariel Van de Linde)