SEGUIDORES DEL AVERNO

20 de junio de 2014

ORBE




El orbe guarda como un cristal
al universo en su ápice luminoso,
esa esfera cuyo dorado cuerpo
cae del alba infinita y tornasolada.

Como dictó Borges;
un orbe intemporal de los sueños,
o aquellos orbes que nombra en sus
metáforas Germánicas y Arte Poética.

Millones de orbes que despliegan
los ángeles por su loco albedrío
y sobre un álgebra planetaria un orbe,
aquél donde vivimos dentro, devorándolo.

Al negro cielo sin poder alcanzarlo
flotan sus orbes en forma de estrellas
como un signo de Proteo (ese Dios marino),
como un rayo de Zeus que se transformó
en esfera, en un orbe bajo la antigua Grecia.

¿Podremos ser eso que somos y no sabemos?
¿Podremos ser un orbe intemporal?
Pues en un orbe habitamos y está pereciendo.

(Ariel Van de Linde)