SEGUIDORES DEL AVERNO

15 de diciembre de 2015

ANTARES


Hemos de cambiar la tormenta
y continuar caminando sobre el perímetro,
exiliados de horrores y de nostalgias; 
hemos de ver su vestido elevarse
hasta que sus muslos griten su desnudez. 
Cambiaremos al mundo por ella
que está en una lluvia de escorpiones
y en un círculo de fuego
inventaremos una religión 
para dejar ciego a los hombres.
Hay una Antares ubicando tu lucidez
en la noche americana
y cuando la locura nos consuma
algún amor será nuestra muerte 
mirándonos con los ojos estrechos,
mirándonos como la mujer del Ghetto
que despertó bajo el copioso cristal
o bajo el copioso sueño que nos multiplica.

(Ariel Van de Linde)



13 de diciembre de 2015

Presentación de Gritos-El Lienzo de los Sueños





Presentación de mi libro, "GRITOS-El Lienzo de los Sueños" en el último café literario del 2015 de Sade Escobar, con el maestro Jorge Rulfi y Javier Bibiloni.




28 de noviembre de 2015

LOS INSTANTES


Si debo elegir el instante en que estarás
sobre la página de un sueño
o en el sabor de un licor
o en la resaca de una mañana
o en la oscuridad que oscuramente
mis ojos me dejen verte dormir:
en la rosa de mi cama ese instante estará.

Y sé que debo elegir otros instantes,
cuando tu boca se abre 
en la complejidad de la noche
para alimentarse de mi boca,
en la luz de un camino
que me lleva hacia el desierto de tu cuerpo
en un eclipse de piel
que lleve mis dedos hacia la voz de tus deseos.

Y otros instantes habrá

porque yo te elegí para amarte,
para vivir en tu alma misteriosa
que no oculta secretos,
para elegir agonizar en la sabiduría de tus besos,
para elegir morir en la penumbra de tus senos
y me regales el último instante de amor
que felizmente llore en tus sueños.

Y simplemente habrá instantes, mujer;
sin pensar en que otros instantes vendrán,
sin pensar en retenerte
porque sé que en este instante te tengo
porque sé que sin sostenerte te sostengo
porque sé que sin tenerte en la rosa
de mi cama podré verte estando ciego.

Y eternamente los instantes nacerán,
me refugiaré en tus ojos sin adueñarme de ti,
me fundiré en los pensamientos de tu silencio
y soñaré un sueño que no se sueña soñando
para que en un instante enamorado
despiertes sigilosamente enamorada de mí.

(Ariel Van de Linde)

5 de noviembre de 2015

Presenté mi libro GRITOS-El Lienzo de los Sueños en "EXTREMOS"





El 4 de noviembre en el programa de Verónica Barbargelatta (Extremos, de radio Escobar 105.1), he presentado mi libro "GRITOS-El Lienzo de los Sueños"

UN NOMBRE MUERTO



Debería postergar mi juventud
y dar un salto hacia mi piel desgastada
que me daría un destino cóncavo
execrando los pábulos en mi estómago; 
madurar la fruta de piedra perdida en tu cocina
ocultándose de los clavos 
que asesinaron a mis pies 
y fueron los homicidas de mis manos
en un desierto palúdico.  
¿Quién ha ocultado tu espada?
¿Quién ha robado nuestra cara? 
Hay un sustantivo etéreo 
en la línea de tus labios
y en la punta de tu llaga;
un grito reclama su libertad
dentro del cuarto de mis noches,
un grito golpea la jaula de Longino
y las articulaciones de sus átomos cetrinos. 
En el alba se profana una ventana
alojada profundamente en tu "equis", 
la verdadera cruz donde has hallado muerto a un Cristo. 


(Ariel Van de Linde)

4 de octubre de 2015

Ya está a la venta "GRITOS-El Lienzo de los Sueños"

 

 


Ya está en mis manos "GRITOS. El Lienzo de los Sueños". Mi nuevo libro, editado por Javier Bibiloni Ediciones. Poesía-prosa, una historia, una casi alejada novela poética (no sé cómo llamarla). Prólogo del maestro Jorge Rufi y crítica del novelista José Ignacio Diaz Puerta, ilustración del mejor dibujante de Escobar Byga Rey; también con citas de los más grandes, Borges, Cortázar, Blake, Bibiloni entre otros. Gritos, es la creación de un nuevo universo, un viaje por el mundo onírico donde un Niño de la deidad le muestra a un viajero su propio reflejo en los espejos del sueño.

(Ariel Van de Linde)

4 de septiembre de 2015

GRITOS - El Lienzo de los Sueños


XLVII

Soy feliz, mientras los religiosos esperan el fin
que dicta un libro y el arbitrio de sus páginas,
vivo el momento con alocada felicidad.
Aún examino mi cuerpo, contemplo cada célula 
de mi carne humana y de mi espíritu 
que algún espécimen me concedió, cuyo padre es mi padre
y cuya sangre vierte el rostro solar que perdió su órbita.

Mi alma es mi templo y soy feliz y libre de todo pecado,
no soy un esclavo de los ladrillos que inventan palacios,
no rezo porque nada malo he hecho,
siempre agradezco de estar vivo al Todo de todos;
duermo y viajo por los sueños, duermo y viajo sin recelo, 
sonrío estrepitoso de felicidad. 
Qué más valioso que existir 
aunque sea sólo en nuestra realidad 
o en un nutrido límpido de resurrección 
que experimentamos al despertar tristemente.

¿Por qué perder el tiempo orando con palabras 
al pie de una cruz incrustada en la pared
mirando cómo la vida pasa por tu lado izquierdo
y no darte la oportunidad de ser feliz,
por qué ser esclavo si hemos nacido libres
y desnudos con una infinita perfección
de nuestros átomos perdurables?

¿Por qué? 
Si al respirar ya estamos orando a la vida
y basta con estar enteros para abrazarnos
como desorbitadas y alocadas criaturas excitadas
por vivir; saltando, danzando y gritando junto a Él.

Soy feliz, vivo cada instante como el último
y como un demente lleno de alegrías y tristezas,
como una flor silvestre 
que se quebraja con el soplido del oriente.

¡Mira a tu alrededor! ¡Mírate a ti mismo!
¡Estamos vivos! Aun si nos transformamos en polvo,
que es una vehemencia de la creación.
No soy un ejemplo, sólo soy un portador de luz. 
¡Sé feliz! ¡Libera tu mente! 
No perderás nada. El Universo es sabio.

No es ser soberbio darte gracias a ti mismo,
no es ser egoísta darte una oportunidad,
la salvación es existir como existimos, la muerte
es una simple escala, una nueva existencia; 
no hay un fin;
jamás lo hubo, jamás lo habrá, y jamás lo soñarás.

(Ariel Van de Linde)

30 de agosto de 2015

MORIR



Morir: de frente, de espalda,
de costado o del otro costado,
arriba o abajo de cada muerte,
morir sentado, morir parado,
morir de rodillas inclinado a la locura.

Morir: como un valiente cobarde,
como un hombre mujer, morir de sed,
morir como la muerte unánime
que muere egoístamente por un beso
de parto naciendo vehemente en su canto.

Morir: en la cama, morir en el piso
o en la pared como una mosca muere;
morir como las hormigas en su hormiguero
morir en un hipogeo, morir en la luna,
morir como un pavo real o como un zorzal.

Morir: de idiotez, de pena, de tristeza,
de sueño, de amor; morir engañado,
morir solamente solo en una caja de cristal,
morir como un perro emperrado de celos,
de deseo, de anhelo, de nostalgia, de recelo.

Morir: con el fuego, con el agua, con la espada;
morir como Ulises, como Argos o como Aquiles;
morir siendo o no siendo Homero o Shakespeare;
morir en una Odisea o en un Soneto sin libro;
morir como está muriendo la biblioteca y el poema. 

Morir: con escombros en el cuerpo,
morir sin el tiempo porque el tiempo
es la muerte que la carne del hombre teme;
morir en caída libre, morir en tus brazos,
morir ciego en un bar, en un baño, en el mar;
morir excitado de bondad, de soledad, de felicidad.

Construir sin conciencia la muerte 
toda una vida para morir instantáneamente; 
morir ayer, morir hoy, morir mañana; morir.
Morir de todas las formas, es la dulce limosna 
que nos ha dejado las horas, los años, los siglos 
y el verbo: no habrá una Muerte válida 
que no dé por válida su propia muerte.

(Ariel Van de Linde) 

22 de agosto de 2015

AQUÉLLA



Un día en la noche de tu boca
que labra pensamientos 
y huecos explorados por una página sin libros
pero con tus pechos de portada
y palabras de muda metáfora
que imprimen en tu laberinto vertiginoso,
un gemido; un infatigable gusto a vino
derramado en el centro de un olvido.
¿Qué más puede la hoja?
¿Qué más puede tu boca?
Cuando se cierra, inútilmente, 
es un perímetro de solloza muerte
alejada de dolor y de nostalgia;
un rojo indecible
que duerme de espalda, ebria, y sola.

(Ariel Van de Linde)

ESCENAS



Al paso del universo;
oh diáfana escena de los tiempos
que fulgura invisible las generaciones
de niños y guerreros donde reposa
el olvido de aquello que no ha concebido.

Escenas de sueños desbordados
en esta inmensa Buenos Aires,
de jóvenes tejiendo los muros con dibujos sosegados,
tan parecidos a la muerte como una trunca
oración que rige pensamientos ignorados.

El amor, ese vasto y sencillo amor,
cosechador de una y otra escena
sin derrumbar su particular esencia,
esa pareja que celebró su primer beso
bajo la estatua del prócer, bajo el rocío.

A los ojos de cada ser
las locas escenas de la gente extasiada;
saltan y danzan y gritan como bellas
y alocadas criaturas excitadas por vivir.

¡Canten al viento sus escenas ocultas!
¡Canten por las noches que no duermen!
¡Canten al sol, ese oro inmenso del cielo!
¡Canten las escenas de todas las madres!
Madres que con sus manos limpian las
cascadas de los niños del África. ¡Canten!

La ciega anciana preguntó:
Qué es la vida, sino más que un ajar
sobre escenas inventadas por nuestra
consciencia, donde la química termina
cuando el paisaje de los secretos muere.

Qué será existir, si la muerte nos honra
con nuevos comienzos, con nuevas escenas.

Sobre la oda metafórica de los poetas
nos congregan sus vanas palabras en la hoja
infinita con versos de propicia anatomía.

Aunque el cuerpo del poeta muera, siempre
habrá escenas que cumplan con su intención.

Vagamos por largos caminos dentro de
este orbe gigantesco llamado tierra,
que sólo conoce la épica junto a un Dios
que es cosmos y creó... Escenas de esperanzas.

(Ariel Van de Linde)

29 de julio de 2015

HIPOGRIFO



En mis manos; alas de un hipogrifo
que el sueño ha leído para mi mente
y en un despertar de labios color de barro
un sol prorrumpió tu cara
que en la simetría del tiempo es un río o un recuerdo.
Tu cara es abstracta, se interpola mejor en estas hojas
que el hipogrifo me ha entregado,
escribir el amor en un sueño
sería como algún licor tragado por el desprecio.
¿Qué importa el recuerdo, qué importa tu cara
si la escribí en estas alas que llamamos, Libro?
Temo que un beso perfore mi alma
en el decurso de la noche,
temo que el amor de tu boca contamine
el declive de mi cuerpo en lo áspero de esa vigilia,
temo que el hipogrifo seas tú:
una mujer, que abolida la dulce costumbre de la noche. 

(Ariel Van de Linde)

23 de junio de 2015

GRITOS-El Lienzo de los Sueños (mi próximo libro está en camino)


        Ya está en camino "GRITOS. El Lienzo de los Sueños". Mi próximo libro. Poesía-prosa, una historia, una casi alejada novela poética (no sé cómo llamarla). Prólogo del maestro Jorge Rufi y crítica del novelista José Ignacio Diaz Puerta, ilustración del mejor dibujante de Escobar Byga Rey; también con citas de los más grandes, Borges, Cortázar, Blake, Javier Bibiloni entre otros. Gritos, es la creación de un nuevo universo, un viaje por el mundo onírico donde un Niño de la deidad le muestra a un viajero su propio reflejo en los espejos del sueño.


Preludio (de Jorge Rulfi)

         En ésta, su obra que es también un eco infatigable, Ariel Van de Linde nos habla, con inmortal fervor, de los sueños, del universo, de la perplejidad del ahora, y tan simple como inapelable refiere que "la poesía, en su magnitud más vasta, es el todo más allá de cualquier sostén anhelando esperanza". En otro de los frecuentes lugares felices de este poemario, descubrimos:

        "¡Toma mi mano!
         ¡toma mi alma!
         Ser uno es ser todos..."

        Uno y la totalidad. La esencia del ser y del cosmos. La finitud del poeta que, con memorable intuición, capta la infinitud. Pequeño universo para tanto Universo.
        Holderlin, en lúcida interrogación, declara: "¿Puede, cuando la vida es toda fatiga, un hombre mirar hacia arriba y decir: así quiero ser yo también?"
        El poeta, si es poeta, no habita en la Tierra con tibieza, con la desidia del vulgar, con la indiferencia de quien no quiere sufrir, con la sumisión del timorato. El poeta la habita poéticamente, dejándose herir, pereciendo y resucitando, como un dragón sediento, como "Gritos. El Lienzo de los Sueños."

                                   Jorge Rulfi
                                    (Escritor y presidente de Sade – Escobar)
                                      Escobar – Buenos Aires 2015


Crítica de J. I. Díaz Puerta (Escritor)

        El Universo de Ariel Van de Linde es el de la disyuntiva sueño/realidad. ¿Es la materia tangible tan real como la percibimos? ¿Es un producto onírico propio? ¿O bien la ilusión creada por el sueño de un tercero? Dios.  A lo largo de toda esta obra, dividida en dos partes y fruto de una paciente labor que le llevó varios años, el poeta ahonda en los temas que le obsesionan: La existencia del Ser superior como referencia permanente, incluso corporizada en el mismo Cristo, lo cual hace de esta obra un escrito esencialmente Místico. El tiempo y el espacio. El Grito de Origen del Universo y los Gritos de origen del ser humano y de sus razas. El ego y su desdoblamiento incontrolable: Bueno/Malo con sus reproches. El sexo, los placeres, los sentimientos y pasiones humanas no faltan aquí. Donde nada parece escaparse en este trabajo elaborado con profundo rigor intelectual, sin acartonamientos ni pomposidades innecesarias, de una construcción elegante y de tal fluidez que invitan a leer de una sentada esta verdadera obra maestra.


29 de abril de 2015

EL DIOS DEL LIENZO



Esta ilustración es la portada de mi próximo libro de poesías "GRITOS-EL LIENZO DE LOS SUEÑOS", es un Dios Niño que ilustra los sueños del Universo.

Nombre de ilustración: "El Dios del Lienzo"
Idea: Ariel Van de Linde
Autor de ilustración: Gabriel Rey (Byga Rey)
Registrado en Safe-Creative
Código: 1504293962803
Fecha 29-abr-2015 16:31 UTC
Licencia: Todos los derechos reservados
Queda totalmente prohibida su reproducción sin previo aviso del autor.

Bienvenidos a el lienzo de los sueños escrito por este poeta con gritos de fe y esperanza que sólo puede llevar la percepción de quienes son libres de sí mismos, los gritos de quienes todo lo pueden desde las novas hasta el último ser que yace en movimiento resistiendo de pie ante cualquier forma oscura respirando muerte. Bienaventurados sean los amantes, los de almas nobles, los niños del África, la humanidad en todo su ápice eterno y dominante. Bienvenidos sean a este nuevo libro, un libro que mi lector podrá disfrutar y quien cuestionará sin juzgar su propio criterio aunque no lo critique. Bienvenidos a una expresión de lo que está presente y oculto, a mi inserción en el mundo literario provocado por las fuertes influencias de mis maestros J. L. Borges y William Blake. Bienvenidos al corazón de los fuertes y los débiles, del erotismo, los poetas, la infancia, los mitológicos hexagramas del universo que los raros Dioses han dejado, a los caminos donde queremos ser lo que aún no hemos alcanzado pero… Sabrán todos, que en este tiempo, en esta era, hay poetas sapientes de honor y sin temor, que nos levantaron con sus GRITOS, frente al mismísimo Dios.    

(Ariel Van de Linde)

7 de abril de 2015

POEMA DE NADIE




Que nadie lea este poema,
que nadie muestre su cara arquetipo
y sueño sin antes atravesar los espejos
de lentos ríos y dormido tiempo
ilustrando su mácula una copia de nuestro cuerpo.

Nadie mire mis sienes (sólo disparen),
nadie cubra a esta carne
de noches y recuerdos y olvido;
solamente, la sangre que vierta la aurora
podrá llenarme de una curiosa muerte
y que será un espectro hermafrodita
en la eternidad de mi templo.

Nadie escribió este poema
por eso no lo lean;
lo llevaré al barro donde dialogan los muertos
y lo he de leer cuando mis tejidos se hagan polvo
y con una zancada de amor que me atribuya el viento.


(Ariel Van de Linde)

12 de febrero de 2015

EL LIENZO


Tomará un tiempo coser este ropaje,
injertar el hilo húmedo cuando declina su espalda
en la cama sin tiempo que aún recuerda el olvido.
Nunca había visto a una mujer 
con la mitad del cuerpo vestido de sombra,
una mujer que simplifica el brillo del cosmos
con mirada poderosa y lenta,
que huele a bosque y a tiempo en sus senos
y que yo la he recorrido tantas lunas en esta arena.
Ella aún, no ha visto mis manos alisar su cortina
ni los demorados jazmines de esa tela
que diluye en magma las montañas de su voz,
una mujer nuestra y de nadie y sólo ella
vanagloriando su arquetipo en una metáfora de espejos.
Dibujará este lienzo con su sílex herbario
y pintará los horizontes que ilumina la aurora de tus ojos;
inventaremos otro sueño, pisaremos mi alma con su noche 
intrincando una marea de amor ahogando la realidad
y escriberé con su pelo un poema que ignore los adjetivos.
Tal vez así nuestra chispa dejara entero este ropaje
o tal vez yo, lo engendre para un nuevo nacimiento
dejando de velar por una efímera carne, 
cuando la muerte sea la felicidad: como el sol, o cada estrella que perece.

(Ariel Van de Linde)