SEGUIDORES DEL AVERNO

7 de abril de 2015

POEMA DE NADIE




Que nadie lea este poema,
que nadie muestre su cara arquetipo
y sueño sin antes atravesar los espejos
de lentos ríos y dormido tiempo
ilustrando su mácula una copia de nuestro cuerpo.

Nadie mire mis sienes (sólo disparen),
nadie cubra a esta carne
de noches y recuerdos y olvido;
solamente, la sangre que vierta la aurora
podrá llenarme de una curiosa muerte
y que será un espectro hermafrodita
en la eternidad de mi templo.

Nadie escribió este poema
por eso no lo lean;
lo llevaré al barro donde dialogan los muertos
y lo he de leer cuando mis tejidos se hagan polvo
y con una zancada de amor que me atribuya el viento.


(Ariel Van de Linde)