SEGUIDORES DEL AVERNO

29 de julio de 2015

HIPOGRIFO



En mis manos; alas de un hipogrifo
que el sueño ha leído para mi mente
y en un despertar de labios color de barro
un sol prorrumpió tu cara
que en la simetría del tiempo es un río o un recuerdo.
Tu cara es abstracta, se interpola mejor en estas hojas
que el hipogrifo me ha entregado,
escribir el amor en un sueño
sería como algún licor tragado por el desprecio.
¿Qué importa el recuerdo, qué importa tu cara
si la escribí en estas alas que llamamos, Libro?
Temo que un beso perfore mi alma
en el decurso de la noche,
temo que el amor de tu boca contamine
el declive de mi cuerpo en lo áspero de esa vigilia,
temo que el hipogrifo seas tú:
una mujer, que abolida la dulce costumbre de la noche. 

(Ariel Van de Linde)